Última actualización : 2 de febrero de 2012.
"Contra el "fetichismo tecnológico", un análisis científico muestra que, lejos de una "desaparición del proletariado", éste se ha extendido numéricamente, si bien está relativamente menos concentrado en grandes unidades de producción, al mismo tiempo ha aumentado cada vez más la concentración en gigantescas megalópolis, siendo su fuerza objetiva mayor que en los períodos más revolucionarios de la historia, como por ejemplo la revolución rusa de 1917 o la revolución alemana de 1918, y no sólo a escala de los grandes países imperialistas, sino a nivel mundial, como muestra el poderoso proletariado del sudeste asiático.
Lo que ha impedido una salida progresiva a la crisis del capitalismo, no es la falta de fuerza objetiva de la clase obrera, como los "teóricos" del "adiós al proletariado" o de la "sociedad pos-industrial" pretenden, presentándola como una clase en extinción, o a lo sumo una clase cada vez más minoritaria dentro de la sociedad frente al fenomenal crecimiento del "sector servicios" o el "terciario", cuestión que, como mostraremos, es una operación no sólo ideológica, sino guiada por razones políticas. La crisis del proletariado no es sociológica, sino que tiene que ver con la persistencia por más de 70 años de la crisis de dirección del proletariado luego de la degeneración de la III Internacional fundada por Lenín y Trotsky. La persistencia de la crisis de dirección influye sobre su conciencia, sus organizaciones, sobre la subjetividad de la clase obrera, cuestión a la que ideologías como la de los Rifkin o de los Gorz ayudan a consolidar, para que la clase obrera no recupere conciencia de su fuerza y sus intereses de clase. No son razones sociológicas, sino esta cuestión política fundamental lo que ha impedido que el proletariado liquide al imperialismo y a los estados capitalistas que lo sostienen, permitiendo una sobrevivencia cada vez más parasitaria del capitalismo, decadencia que se muestra agudamente no sólo en el armamentismo, el crecimiento de las guerras, el tráfico de drogas, sino que lejos de desarrollar las fuerzas productivas descompone a la fuerza productiva fundamental: la clase obrera."