Martes 5 de julio de 2011
Ariel Torres - LA NACION
Es la tercera vez que Google, el gigante de las búsquedas y dueño de la publicidad online , enfrentado desde siempre con el otro coloso informático, Microsoft, se lanza al impiadoso cuadrilátero de las redes sociales.
Allí el rey indiscutido es Facebook, cuyos 700 millones de suscriptos ya echan una sombra tan enorme que ha alcanzado los territorios del buscador. Algunos lo ven como su principal amenaza. Para peor, Google fracasó en sus dos intentos previos de subirse a la fuerte ola social de Internet. Aunque innovadores, sus proyectos Buzz y Wave no consiguieron atrapar al público.
Pese a su inmenso poder, pese a haber descubierto a tiempo el valor de uno de los pioneros en redes sociales, YouTube, que adquirió en 2006, Google no había logrado hacer mella en el tanque azul de Mark Zuckerberg, que hasta le ganó en Hollywood, donde la red social se convirtió en largometraje y recibió ocho nominaciones al Oscar. Para una empresa que vende publicidad, como Google, nada puede ser peor que robarle cartel.
Pero, a la vez, no todo es sencillo para Facebook hoy. Por un lado, está cerca de alcanzar los 500 inversores; cuando eso ocurra, deberá salir a la Bolsa de Valores, transparentar sus números y, en fin, batirse en igualdad de condiciones con el resto de los grandes de Internet. Por otro lado, su casi incontenible crecimiento parece estar empezando a alcanzar un techo. En mayo, esta red social perdió seis millones de usuarios en los Estados Unidos, y los países donde más rápido crece son donde su adopción empezó más tarde.
Así que el momento parece oportuno para el tercer intento de Google de entrar en el terreno de las redes sociales. O, para ser precisos, el más oportuno desde que Facebook pasó de ser un emprendimiento que podrían haber comprado a una compañía valuada, según informaba el Wall Street Journal a mediados de junio, en 100.000 millones de dólares.
El contraataque se llama Google+ (G+, para abreviar; http://plus.google.com ) y es un producto que expresa a gritos que sus diseñadores pasaron horas buscando los puntos débiles de Facebook. No sólo de Facebook, en rigor, porque G+ reúne una serie de servicios preexistentes de Google en un sitio con la dinámica de Facebook, algo de Twitter y hasta un abierto desafío a Skype.
De momento, G+ está en etapa de desarrollo y sólo se accede por invitación. La demanda fue tal, comentaba en el sitio el vicepresidente de ingeniería de Google, Vic Gundotra, que debieron suspender los nuevos ingresos. El domingo a la noche publicó en su perfil: "Hemos suspendido el mecanismo de invitaciones durante la noche. La demanda fue insana. Necesitamos hacer esto cuidadosamente y en una forma controlada".
Por ahora, el buscador no divulga cuántas personas se han sumado a su nuevo proyecto social. "Lanzamos Google+ como un ensayo de campo con el propósito de testear el producto y reunir más feedback . Como parte de este proyecto, podremos abrir y cerrar Google+ a nuevos usuarios en cualquier momento", dijeron voceros de la empresa a LA NACION.
Google+ por dentro
Este cronista fue invitado al servicio para probar su funcionamiento. Con la estética despojada típica del buscador, pero con muchas cosas en común con Facebook, Google+ posee el equivalente a un Muro, al que llaman Novedades, así como Fotos y un perfil personal. Donde diverge de Facebook es en que los contactos se organizan en círculos (Amigos, Familia, Personas conocidas, y así) y de esta forma se pueden filtrar fácilmente las publicaciones de los demás. Se busca con esto evitar la abrumadora catarata de información que afecta a Facebook. El parentesco con las listas de Twitter es, por otro lado, evidente. El botón Me gusta aquí se llama +1, los mensajes privados usan Gmail y el chat es por medio del mensajero Google Talk.
Pero una de las propuestas más destacadas, Hangout, no apunta a Facebook, sino a Skype. Es decir, a Microsoft, que acaba de adquirir la popular compañía de telefonía por Internet. Hangout permite videoconferencia de hasta 10 personas a la vez. Funciona muy bien y duplica el límite de usuarios del servicio equivalente que Skype añadió en mayo.
La apuesta de Google es, pues, grande y meditada. Queda por ver, sin embargo, si hay espacio para otro Facebook en esta etapa de Internet.
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